Qué hacer cuándo me dan calambres

16/10/2017

Los calambres son contracciones o espasmos muy dolorosos de los músculos.

Una buena hidratación es fundamental para evitar calambres


Los calambres es un problema muscular muy común y también muy doloroso. Son contracciones o espasmos involuntarios de los músculos que duran pocos minutos pero que te impiden seguir con lo que estabas haciendo. Suelen ocurrir durante la noche o después de hacer ejercicio más fuerte de lo normal, por ejemplo tras una carrera intensa de trailrunning.


Cuando te dan los calambres hay que suspender la actividad física y estirar de forma activa pero con cuidado el músculo afectado y a la vez activar el músculo antagonista para liberar poco a poco la contracción. Hay que mantener el estiramiento hasta que se haya pasado el calambre. Y en cuanto la tensión pare, hay que mover el músculo poco a poco para eliminar los restos de la contracción. Además acompaña estos estiramientos con un pequeño masaje en la zona afectada.


CALAMBRES


Además, como una de las causas de que aparezcan los calambres es la falta de hidratación, aprovecha ese parón para recuperar líquido. Una vez haya pasado el calambre hay que aplicar calor, para ayudar a relajar el músculo y frío, para aliviar el dolor. Y ten en cuenta que el músculo suele estar sensible durante las 24 horas 


posteriores, así que ten cuidado y no hagas movimientos bruscos para evitar lesiones.


Al tratamiento para aliviar los síntomas de los calambres, hay que sumarle otras medidas que van encaminadas a tratar las causas de su aparición. Ya hemos hablado de la necesidad de una buena hidratación. La falta de líquidos hace que los nutrientes no puedan transportarse con fluidez. Si esos nutrientes no llegan a los músculos estos se contraen.


Además, el agua y las bebidas isotónicas o bebidas energéticas que podemos tomar durante un trailrunning contienen importantes minerales, como el calcio y el magnesio, que son fundamentales para el sistema nervioso y muscular.


También hay que tener cuidado con los entrenamiento de trailrunning demasiado intensos. No hay que entrenar hasta agotar músculos. Estate atento a las señales que envía tu cuerpo. Mucho antes de agotar los músculos te estarán diciendo que pares. Hazles caso o sufrirás calambres o incluso lesiones.


Y si acabas de empezar, en cualquier deporte, hazlo de forma gradual. Hay que ir aumentando la intensidad y la duración poco a poco. Así el cuerpo puede acostumbrarse al aumento de actividad. De no hacerlo así aparecerán los calambres y lo que es peor, las lesiones.


CALAMBRES 


Además, no te olvides de realizar estiramientos antes y después de la actividad física. Así preparas a tus músculos para el ejercicio y les ayudas a recuperarse después. Y esos estiramientos reducen la posibilidad de que tus músculos sufran calambres.


Otro aspecto que debes cuidar es la nutrición. Al igual que la hidratación, la alimentación es fundamental para conseguir nutrientes para nuestros músculos y organismo. Al pensar en la nutrición tenemos que pensar en una dieta equilibrada. Con alimentos ricos en calcio (como las naranjas, almendras, brócoli, vegetales de hoja verde, lácteos…), magnesio (nueces, judías, cereales integrales, cacao…), sodio (sal, pan, queso, cereales…) y potasio (plátanos, pistachos, cacao, remolacha…). Estos cuatro minerales son fundamentales para evitar calambres.