Cómo limpiar las zapatillas de running

23/01/2019

Al limpiar las zapatillas de running hay que evitar meterlas en la lavadora 


TRANSCEND 6Después de muchos entrenamientos y carreras las zapatillas de running acaban con un aspecto impresentable. Así que muchos deciden meterlas en la lavadora para limpiar las zapatillas de running. ¿El resultado? En la mayoría de los casos unas zapatillas destrozadas, decoloradas, con las piezas despegadas o deformadas.


Por ello queremos darte unos consejos sobre cómo limpiar las zapatillas de running de manera correcta y que parezcan nuevas. Con un simple mantenimiento y unas pocas pautas de limpieza, conseguirás alargar su vida útil, conservar su diseño y estética originales, evitaras la degradación prematura de materiales y las disfrutarás durante más kilómetros.


-   Limpiar las zapatillas de running por partes. Separa los cordones y la plantilla interior de la zapatilla. Para hacer un buen mantenimiento hay que ir paso a paso porque cada parte necesita unos cuidados determinados.


-   Primero quita el polvo y luego limpia. Utiliza un cepillo suave para eliminar el polvo y la suciedad superficial. Así conseguirás sacarle más partido al mantenimiento. Después procedes a limpiarlas con agua templada y jabón neutro (nada de productos de limpieza abrasivos, ni lejía, ni desengrasantes porque pueden afectar a los materiales). Una vez hemos limpiado bien el exterior, continúas por el interior, porque es donde se acumula el sudor y los malos olores. No te preocupes si la zapatilla acaba empapada, hay que limpiar y luego aclarar muy bien.


-   Las ventajas de un cepillo de dientes. Al limpiar las zapatillas de running hay zonas a las que no puedes llegar bien o suciedad difícil de quitar. Un cepillo de dientes te permitirá solucionar esos problemas y es el mejor aliado para limpiarlas perfectamente.


-   Cuidado con cómo las secas. Una vez estén bien aclaradas y limpias, hay que secar las zapatillas de running. Y siempre hay que hacerlo a temperatura ambiente y al aire libre. Nada de ponerlas cerca de fuentes de calor, como radiadores ni meterlas en la secadora para acelerar el proceso. Y tampoco tiene que darles el sol. Una manera de facilitar el secado y que a la vez mantenga la forma, es rellenar el interior con papel absorbente (cuidado con el de periódico que la tinta te puede manchar la zapatilla).


-   Las plantillas siguen el mismo proceso que las zapatillas. Hay que evitar la lavadora y hacerlo a mano, con agua y jabón neutro. Utilizar un trapo y un cepillo para frotar bien y eliminar el sudor y olores. Para conseguirlo échale un poco de vinagre o de bicarbonato, que actúan contra los malos olores y las bacterias que lo causan, así que suelen dar buen resultado. Después de aclarar bien hay que dejarlas secar al aire.


-   Los cordones, mejor en una bolsita de prendas delicadas. Es la pieza menos delicada por lo que se puede meter en la lavadora. Para evitar que se enreden o se enganchen en el tambón es conveniente ponerlos dentro de una bolsita para prendas delicadas.


Estos son consejos básicos. Porque a la hora de limpiar las zapatillas de running depende también el tipo de zapatillas y hay algunas que requieren más o menos cuidados. Por eso es importante que cuando vayas a comprártelas preguntes en la tienda cómo limpiar las zapatillas de running. Así, además de estos consejos generales tendrás los específicos para las tuyas y podrás disfrutarlas más tiempo.