¿Por qué es mejor no correr con una lesión de menisco?

Correr con una lesión de menisco puede agravar el problema


Hierro 3¿Se puede correr con una lesión de menisco? Es una de las preguntas más habituales entre los aficionados al running o al trailrunning. Y la respuesta es complicada. Se puede correr con una lesión de menisco, pero con un calzado adecuado, por terreno llano, sin bajadas y con subidas muy ligeras, sin cambios de ritmo brusco y en tierra o pista de atletismo.


Es decir, mejor no correr con una lesión de menisco. Además, como ocurre con otras lesiones es importante recuperarse bien para evitar agravar la lesión. La rodilla afectada está demasiado débil para hacer su función de apoyo del peso corporal y así actuamos en la prevención de lesiones que pueden ser más graves.


Los meniscos (cada rodilla tiene dos, uno interno y otro externo) son estructuras que realizan diversas funciones en la rodilla: absorben impactos, dan estabilidad, distribuyen las cargas y las fuerzas, sirven de almohadillado entre los huesos… Por ello hay que cuidarlos y vigilar la prevención de lesiones en la zona. Además, la lesión de menisco es una de las más habituales en la rodilla.


Esa prevención de lesiones en la rodilla es fundamental para los corredores. Correr, ya sea running o trailrunning, no significa que se sea más proclive a la lesión de menisco. Sin embargo una mala técnica sí puede aumentar las posibilidades de sufrir una lesión, ya sea en la rodilla o en otra parte del cuerpo. También es importante usar el calzado adecuado y trabajar la priocepción


Sin embargo, no siempre es posible evitar las lesiones. Un mal giro de la rodilla, un golpe fuerte en la zona, lesiones de ligamentos o un desgaste de menisco debido a la edad (el envejecimiento trae consigo que el menisco se vaya deshidratando hasta que de forma casi natural se termine por romper por un mal gesto) son las causas más frecuentes de su aparición.


¿Cómo se qué tengo una lesión de menisco? Los síntomas más habituales son:


-         Un dolor agudo en la zona, que sobre todo aparece al realizar cualquier movimiento.


-         Inflamación.


-         Dificultad para realizar el movimiento de flexión-extensión.


-         Puede existir un bloqueo en la rodilla.


Por eso, correr con una lesión de menisco es complicado. Porque hay muchos movimientos que no podrás hacer o qué será más difícil y doloroso realizar. Sobre todo en el trail running, donde unas rodillas en buenas condiciones son fundamentales para correr por montaña.


Lo importante es tratarla a tiempo y tratarla bien. Si la lesión es leve, con fisioterapia puede ser suficiente para volver a una vida normal. Si es grave o el tratamiento de fisioterapia no ha dado los resultados esperados hay que visitar al traumatólogo para valorar las alternativas. Bien sea un tratamiento conservador con productos ortopédicos o bien sea necesaria una operación. puedas nisco. on una lesionservador con productos ortoaumatr a una vida normal. Si es grave o el tratamiento de fisioterapia no pédicoss


Así que lo mejor es dejar aparcado durante una temporada el running o el trail running y no correr con una lesión de menisco. Si no quieres abandonar del todo el deporte, hay algunos que puedes practicar sin dañar el menisco. Como la natación o el ciclismo. Y también es importante que hagas ejercicios de fisioterapia para el fortalecimiento de los músculos. Así te mantienes en forma para que, cuando te recuperes de la lesión de menisco, puedas retomar tu deporte favorito.